Fácil hacer confusión, ¿verdad?
Estas tres delicias tienen algo en común, además de la bondad: ¡la forma! Pero son muy diferentes, en ingredientes, complejidad de la elaboración, resultado final y usos. Entre estas tres, los croissants son el producto con el sabor más "neutro" para poder ser utilizados tanto en preparaciones dulces como saladas.
Los Cornetti (o Cornetti a la italiana) se preparan a partir de una masa fermentada rica, con leche, mantequilla, huevos, miel, azúcar (también de caña) a la que se le añade un porcentaje del 20/25% de materia grasa para el hojaldrado.
Las Brioches tienen prácticamente los mismos ingredientes que el Cornetto - a menudo con la adición de cáscara de cítricos - pero aumenta el porcentaje de mantequilla (o materia grasa), cambia el proceso de elaboración y está ausente la fase de laminado/hojaldre con materia grasa adicional. El resultado es un producto rico, denso, "mantecoso" y perfecto para combinar con mermeladas y confituras.
Los Croissant (o Croissant Sfogliati) son el producto más "sencillo" en términos de ingredientes, pero no en cuanto a su elaboración, de hecho... La masa base se prepara con harina, líquidos (agua, leche), levadura y aromas, y se lamina posteriormente con un porcentaje de materia grasa superior al utilizado para los Cornetti all’Italiana. El resultado es un producto ligero, bien hojaldrado y con alvéolos más amplios que los del Cornetto, crujiente y "migaloso" al morder y con un sabor final neutro.
Son todos productos de calidad, preparados con cuidado de manera artesanal, pero diferentes entre sí. ¡Solo hay que saberlo!
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